La reducción por arrendamiento en IRPF también se puede aplicar cuando el arrendatario es persona jurídica.

Los rendimientos derivados del arrendamiento de viviendas pueden beneficiarse de una reducción del 60%, establecida en el artículo 23.2 de la Ley 35/2006 que regula el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, siempre que los inmuebles arrendados se destinen a vivienda de una persona física. Esta reducción podía ser hasta 2015 del 100% en los casos en los que el inquilino fuese una persona menor de 30 años y del 60% a partir del 2016.

La AEAT ha venido denegando el derecho a esta reducción cuando la vivienda es alquilada por una empresa que la destina cederla a sus empleados para su uso. La norma no habla en ningún momento de que el arrendatario deba ser una persona física, sino que establece es que el uso deba de ser el de vivienda.

Después de multitud de recursos y sentencias contradictoria llevadas producidas en los diferentes tribunales regionales, el Tribunal Económico-Administrativo Central, ha emitido en fecha 8 de septiembre una resolución para la unificación de doctrina, por medio de la cual determina que el derecho de la deducción bien determinado por el uso, y no por el hecho de que el arrendatario sea un persona física o jurídica.

Una de las consecuencias importantes de esta resolución no solo es el hecho de que a partir de ahora, esta se pueda aplicar en los casos indicados, sino que en muchos casos esta doctrina pude dar derecho a solicitud de devolución de ingresos indebidos para aquellos casos en los que no se ha venido reconociendo el derecho a la reducción.

El IVA de alquiler en arrendamientos con morosos.

Según establece la normativa del IVA, este impuesto se devenga en el momento de la entrega de los bienes o la prestación de los servicios, esto en el caso de los alquileres significa que el IVA se devenga  en el momento de la puesta a disposición del bien arrendado y con carácter recurrente y periódico, normalmente con carácter mensual, además el devengo es independiente del momento del pago del arrendamiento.

En la práctica esto supone que aquellos arrendadores que tienen inmuebles arrendados a inquilinos morosos, deben de seguir repercutiendo en IVA también por los periodos en los que el inquilino no les ingrese la renta, aun es más, en el caso de haberse iniciado un procedimiento de desahucio, el IVA debe de seguir devengándose ante la AEAT hasta el momento en el que se produzca el lanzamiento del inquilino, es decir se debe de ingresar el IVA hasta el día en el que se le restituya por el juzgado la posesión del inmueble, con independencia de que pueda existir, como es habitual, una sentencia con varios meses de antigüedad en el que se dé la razón al arrendador.

Con independencia del devengo del IVA hasta el último momento, el arrendador puede acogerse a la normativa de rectificación de facturas y recuperación del IVA de moroso, que implica que el arrendador puede recuperar el IVA devengado una vez pasados 6 meses desde el impago, en la práctica y si se aplica correctamente la normativa, esto supone que el arrendador anticipa a la AEAT 6 meses de IVA y a partir del sexto mes, emitirá una factura por el IVA devengado y una rectificativa por el IVA a recuperar.